La historia se centra en Laura Flores, una mujer que en la más absoluta precariedad económica se enfrenta a la decisión más difícil de su vida: vender a una de sus hijas para poder darle de comer a la otra. Y así salvarlas a las dos. Es Rodolfo Mackenna al descubrir que María Luisa Guzmán, su calculadora esposa, no podía tener hijos, el que convence a la desesperada madre para que le entregue a Rosa, su pequeña de cuatro años, un cambio de una suma de dinero y un hogar lleno de cuidados para ella. Pese a que han pasado veinte años, y Laura reconstruyó su vida junto a Mario Verdugo, con quien tuvo a Gonzalo, nunca ha podido olvidar. Lo que no espera, es que toda esa seguridad y felicidad que ha conseguido se verá amenazada cuando el destino la ponga nuevamente frente a la hija que dejó de ver y que hoy lleva por nombre Agustina. Y es que la joven llega al barrio donde viven su madre y su hermana, Rocío Verdugo, a administrar un restaurante de su familia. Sin poder revelar la verdad, Laura se verá envuelta en una nueva encrucijada cuando sus dos hijas se convertirán en rivales y ella deberá decidir a cuál proteger y amparar. Un dilema que se repetirá como una gran condena.