Rocío, forzada a dejar su país, intenta contactar a su hijo Benjamín, pero Agustina y Tomás, considerando que es una amenaza tras la muerte de Leonardo y la prisión de Eliana, le prohíben el contacto. Para proteger a sus hijos, convence a otros padres, como María Luisa y Diego, de denunciarla y pedir una orden de captura internacional. Diego, bajo presión, sugiere mentir en sus declaraciones. Samanta, creyendo que Rocío ha traumatizado a Julieta, se une con otros para declarar en su contra.
Rocío sufre por su separación de Benjamín, a pesar de estar casada con Leonardo y tener a su hija Martina, quien se siente frustrada por el dolor de su madre. Leonardo, con problemas de salud, critica a Rocío por su pasado con Tomás, mientras Martina busca al culpable del estado de su padre.
En Chile, Agustina cría a Olivia y tiene una relación complicada con Ricardo, mientras Tomás no desea casarse. Benjamín guarda rencor contra Rocío, creyendo que la abandonó. Samanta vive con Diego pero es infiel, y su vida se complica con la llegada de Gaspar, despertando secretos familiares. Cristóbal, criado por su abuela María Luisa, tiene problemas con su hermana Olivia y se involucra en actividades problemáticas, manteniendo un vínculo secreto con Leonardo.