Los Cuatro Fantásticos actúan de forma errática, levantando sospechas. Nick Fury ordena a Spider-Man reclutar un equipo para investigar. Peter Parker convence a Bruce Banner (con la condición de no convertirse en Hulk), a un reacio Wolverine y a Ghost Rider.
El grupo, con tensas relaciones, se dirige al Edificio Baxter. Allí encuentran a Ben Grimm (La Mole) herido, pero este ataca a Spider-Man, inmovilizándolo. Una réplica de Hulk emerge y, junto al falso Ben, ataca al equipo. Banner se ve forzado a transformarse. Tras derrotarlos, los enemigos revelan ser Skrulls. Wolverine halla un mapa que los lleva a Latveria.
En un castillo, descubren a los verdaderos Cuatro Fantásticos y a Doctor Doom, cautivos. Son atacados por réplicas exactas de Reed, Sue, Johnny y Doom. Spider-Man intenta razonar con el falso Johnny, sin éxito. Wolverine corta al falso Mr. Fantástico, mientras Hulk y Ghost Rider enfrentan a los dobles de Doom y Sue.
Al perder, los Skrulls usan una máquina para fusionarse en un poderoso Super-Skrull, con los poderes combinados de los 4F y Doom. Los héroes, coordinándose, logran derrotarlo. Liberan a los cautivos, pero el equipo se separa, dejando una profunda desconfianza sobre posibles infiltrados Skrulls. Esta victoria es solo el inicio de la invasión secreta.