Cinco años atrás, los Teen Titans originales salvan a Koriand’r (Starfire) de su hermana Komand’r y la acogen en la Tierra. En el presente, Nightwing regresa para ayudar a los Titanes a detener al culto del Hermano Sangre, quien planea absorber los poderes del equipo usando una máquina, con ayuda de su aliada Madre Mayhem. Contrata a Deathstroke, resucitado y sediento de venganza contra Robin (Damian Wayne), para capturar a los Titanes.
Deathstroke infiltra al grupo con Terra, una joven con poderes sísmicos, a quien él rescató y manipuló. Aunque Terra actúa distante, forma lazos con el equipo, en especial con Beast Boy, con quien inicia una relación. Pero cuando Damian la investiga, ella lo captura y revela su traición.
Uno por uno, los Titanes son secuestrados y entregados a Sangre. Terra también captura a Raven. Nightwing escapa por poco y descubre el plan. Durante la transferencia de poderes, Sangre traiciona a Terra y la usa como último componente para activar la máquina. Nightwing llega a tiempo para liberar a los Titanes y enfrentar a Deathstroke. Terra, enfurecida por la traición, se desata contra él y Sangre, debilitando al culto.
Raven derrota a Sangre liberando su lado demoníaco, mientras Madre Mayhem lo ejecuta. Avergonzada por su traición, Terra derrumba la fortaleza sobre sí misma. Beast Boy intenta salvarla, pero ella muere en sus brazos. En el epílogo, Beast Boy la recuerda en un podcast. En la escena postcréditos, se revela que Jericó sobrevivió.