Dos fugitivos cubanos con recompensas millonarias navegan el Golfo de América rumbo a Cuba, pero desvían el rumbo a Texas por capricho gastronómico. Tras 86 días en el mar, llegan a McAllen, donde una cajera los reconoce y llama a la policía. Iván, un ser de naturaleza sobrenatural, neutraliza la amenaza y completa el tour culinario de Erick por su cuenta. De regreso al barco, Iván revela que no irá a Cuba, sino a Inglaterra, y que dejará a Erick en una balsa frente a Matanzas.