Mateo es, en secreto, el hijo de Clark Kent. A medida que crece, el niño ha comenzado a manifestar una fuerza sobrehumana (como levantar muebles pesados con una mano o romper cadenas de hierro sin esfuerzo). Sofía vive con el constante temor de que el mundo descubra el origen de Mateo, por lo que vigila de cerca cada uno de sus pasos para protegerlo de quienes querrían explotar o temer a sus poderes.