Han pasado dos años desde la Crisis en el Gothamverse. Bruce Wayne, marcado por la pérdida de Alfred y viejos aliados, se retiró a la Batcueva, asumiendo un rol de mentor y estratega en la sombra. El nuevo Batman es Dick Grayson, 33 años, tomando el manto no como sustituto sino como evolución del símbolo. A su lado, Tim Drake, 16 años, brillante y analítico, se convierte en Robin tras descubrir por sí mismo la identidad de Batman.
La serie alterna presente y flashbacks: Dick inseguro como mentor, Tim impaciente pero brillante, mostrando que este dúo no es una copia de los anteriores. Mientras consolidan su dinámica, en Arkham surgen villanos multiversales: Riddler, más frío y obsesivo; Two-Face, brutal; Poison Ivy, manipuladora; Mr. Freeze, pragmático; y Clayface, traicionado por sus aliados. Su plan: robar la bóveda de oro de Gotham mediante misiones precisas.
Cada episodio muestra un golpe criminal distinto, con Batman y Robin enfrentando peligros que ponen a prueba su vínculo y habilidades. Entre tanto, Gordon, Bullock y Barbara consolidan el mundo civil, mientras Bruce observa desde las sombras.
El clímax llega con el asalto final a la Gotham Gold Bullion. Robin demuestra su valía al frustrar el plan de Riddler y salvar a Dick. Los villanos son capturados, pero el eco multiversal deja alerta en Gotham. La temporada cierra con la Batseñal iluminando la noche y Bruce, orgulloso, murmurando: “Hoy vi a Batman. No a mí… a ti.”