
Age: 49
male
Orlando Jonathan Blanchard Copeland Bloom (born 13 January 1977) is an English actor. He made his breakthrough as the character Legolas in The Lord of the Rings film series (2001–03). He reprised his role in The Hobbit film series (2013–14). Considered by some to be the Errol Flynn of his time, he gained further notice appearing in epic fantasy, historical, and adventure films, notably as Will Turner in the Pirates of the Caribbean film series(2003–07, 2017), Paris in Troy (2004), Balian de Ibelin in the Kingdom of Heaven (2005), and the Duke of Buckingham in The Three Musketeers(2011). Bloom appeared in Hollywood films such as the war film Black Hawk Down (2001), the Australian Western Ned Kelly (2003), the romantic comedy Elizabethtown (2005), and New York, I Love You(2007). In 2020, he gained acclaim for the Afghanistan War drama film The Outpost (2020). He also starred in the Amazon Prime Video series Carnival Row (2019–2023). He debuted professionally in In Celebration at the Duke of York's Theatre in the West End in 2007. He starred in an adaptation of William Shakespeare's Romeo and Juliet in 2013. He returned to the theatre in a West End revival of Tracy Letts' Killer Joe in 2018. In 2009, Bloom was named a UNICEF Goodwill Ambassador. In 2015, he received the BAFTA Britannia Humanitarian Award.

Orlando Bloom

Iron Man
for Iron Man in Iron Man: Demon in a Bottle
Suggested by albetospanoulis

Tony Stark enfrenta su mayor desafío cuando el Mandarín, un terrorista brillante y peligroso, regresa con un plan para destruirlo. El Mandarín, portador de diez anillos místicos que le otorgan poderes extraordinarios, manipula la tecnología de Stark Industries y hackea la armadura de Iron Man. Durante una misión, Tony pierde el control de su traje, causando una tragedia que lo convierte en un paria y desata una crisis de confianza en sí mismo. A medida que la presión aumenta, tanto desde los medios como desde sus amigos y aliados, Tony comienza a depender cada vez más del alcohol para lidiar con la culpa y el estrés. Mientras su vida personal y profesional se desmoronan, el Mandarín aprovecha su vulnerabilidad para lanzar un ataque masivo contra Stark Industries y la reputación de Tony. Con la ayuda de Rhodey y Pepper Potts, Tony finalmente acepta que necesita cambiar y empieza a luchar contra su adicción para recuperar el control de su vida y su armadura. En la batalla final, Iron Man enfrenta al Mandarín, superando los poderes místicos de sus anillos con su ingenio y determinación. Tras derrotar al Mandarín, Tony se compromete a reconstruir no solo su compañía sino también su vida personal, reconociendo que su mayor enemigo siempre ha sido él mismo. La película cierra con Tony comenzando su recuperación.