John Constantine, torturado por su pasado, vive atormentado por el destino de la hija de su amiga Chas Chandler, Trish, quien cayó en coma años atrás tras un fallido exorcismo. Cuando Chas lo busca para pedir ayuda, Constantine descubre que el alma de Trish fue robada por el demonio Beroul, quien la usa como rehén para obligarlo a eliminar a otros demonios rivales en Los Ángeles.
Constantine acepta a regañadientes y, con ayuda de la misteriosa Reina de los Sueños y otros aliados, comienza a eliminar a los demonios enemigos. Sin embargo, descubre que Beroul es en realidad el demonio Nergal, el mismo que corrompió su alma y causó la condena de Trish. Enfrentado a su propio pasado y a horrores mayores, Constantine hace un oscuro pacto: entrega su alma al demonio para salvar a la niña.
Finalmente, logra liberar el alma de Trish y restaurarla, pero queda marcado por la culpa y el precio pagado. Aunque salva a su amiga, su alma sigue condenada. El film cierra con Constantine solo, sabiendo que su lucha contra el Infierno nunca termina.