Tras los eventos de Batman (2008), Gotham está “más tranquila” en apariencia: Bane está muerto, Two-Face encerrado, la mafia tradicional debilitada. Pero el vacío de poder lo ocupa un nuevo jugador: Roman Sionis, un empresario que en público es un tiburón corporativo y en las sombras es Black Mask, un mafioso brutal que está unificando el crimen bajo su marca.
Al mismo tiempo, un nuevo y misterioso enemigo aparece: Hush, un criminal quirúrgico, calculador, que parece conocer todos los secretos de Batman y Bruce Wayne. Hush no solo ataca a Batman en las calles, sino a Bruce en su vida personal, financiera y emocional. Su objetivo: destruirlo por completo.
En medio de este caos, un chico brillante llamado Tim Drake, fan obsesivo de Batman, descubre su identidad y se mete en su vida… hasta convertirse en el nuevo Robin. Bruce, aún marcado por la muerte de Jason Todd, tendrá que decidir si vuelve a aceptar un compañero y si puede aprender a confiar otra vez.
Mientras tanto, J’onn J’onzz regresa para insistir en que Bruce se una a un equipo más grande, y trae consigo a un piloto de la Fuerza Aérea llamado Hal Jordan, que oculta un poder que se revelará en el clímax.