Tras las intensas vacaciones de verano, un nuevo año escolar comienza en el colegio Antumapu. Es el momento del reencuentro entre los compañeros, los profesores y la vida escolar. También es el momento de conocer a los alumnos y docentes recién llegados. Magdalena Arias,, la hija del director del colegio, se siente sola, pero está feliz de que su prima Matilde, junto a sus inseparables amigas Alejandra y Canela, luego de la quiebra de su antiguo y liberal colegio, llegue a ser su compañera de curso. Ellas se hacen llamar las "brujas". También conocen a nuevas compañeras que son Fabiana, Estrella y Ariela. Lo que ninguna de ellas espera es que este año Manuel Arias, el estricto director del colegio y padre de Magdalena, ha establecido una serie de nuevas reglas para evitar lo que él considera como conductas indecorosas: dividir los patios y comedores según el sexo de los alumnos. Magdalena y sus amigas encabezarán la lucha contra las medidas de director, las que consideran arbitrarias y que vulneran sus espacios de libertad. Pero este no será el único conflicto que enfrentará. A pesar de estar de novia con Joaquín, el presidente del centro de alumnos y estrecho colaborador de la dirección, se enamora de Nacho, un joven becado e hijo del auxiliar del colegio. Esto le acarrea problemas a Magdalena con su padre, quien se opone a esta relación. Pero el amor de la joven no sabe de diferencias sociales ni de límites.